Desde el
siglo XI hasta el XIX conservó íntegro su territorio la Comunidad de
Villa y Tierra de Fuentepinilla o Andaluz, con esta última villa como
aglutinadora de su territorio. Éste estaba compuesto por Centenera de
Andaluz, Fuentepinilla, Osona, La Seca, Tajueco, Torreandaluz,
Valderrodilla, Valderrueda, Ventosa de Fuentepinilla y Fuentelárbol. En
la actualidad, parte de este territorio forma parte del Ayuntamiento de
Quintana Redonda.
Además
del entorno natural, lo más interesante de Fuentelárbol es su iglesia
románica dedicada a la Virgen de la Asunción. También sale al encuentro
del viajero, pocos hay que decir, puesto que este pintoresco lugar no
está de paso para ningún pueblo de la provincia de los llamados
turísticos. Esta pequeña iglesia merece una visita, y sí está en ruta
con otros templos de la misma época, aunque muy poco promocionados. Su
fábrica es de mediados del siglo XII, de una sola nave, construida en
mampostería y sillarejo. El ábside muestra tres ventanas con arquivolta
que descansa sobre pequeñas columnas con capiteles de decoración
vegetal. Tiene dos puertas, la del norte, que se halla cegada, y la del
sur, de arquivoltas planas y dos capiteles, uno con decoración vegetal y
otro con animales híbridos. En el interior, pequeño y recogido, se ve el
presbiterio cerrado con bóveda de medio cañón. Hay una pila
aguabenditera y otra bautismal, posiblemente románicas, y una talla de
la Virgen, gótica.

Las piedras de molino que nos
encontramos en el término, dan carácter a Fuentelárbol. Ya no se
fabrican, la moderna industria las sustituyó hace muchos años, pero al
pasar por la carretera que conduce a Calatañazor, puede verse una valla
hecha con ellas. Una costumbre extendida en todas la tierras de Soria ha
hecho posible esta singularidad. Para entrar a vecino era necesario
pagar un tributo, unas veces era un convite, otras carros de piedras
para arreglar caminos, y en Fuentelárbol, los jóvenes que iban a
contraer matrimonio y querían ser vecinos de pleno derecho, con lo que
ello comportaba, siendo lo más importante el derecho a una parcela en la
cantera de piedra, debían aportar la primera piedra de molino labrada a
la comunidad e ir formando una valla que hoy luce curiosa, aunque ya sin
posibilidad de ampliarla. Es el sino del mundo rural, todo va
desapareciendo. También lo hizo, a causa de la grafiosis, el gran olmo
que dio nombre al pueblo.

En la
actualidad (2007), el censo de Fuentelárbol acoge a
25 personas. Su escuela se cerró en el curso 1967/68, fue de
las primeras en sufrir las consecuencias de la despoblación. Su término
está atravesado por varios arroyos –San Vicente, Carrasanto, de la
laguna de La Muela y Chorrón- que van a parar al río Fuentepinilla y al
Duero, en la dehesa de Andaluz.
Como
curiosidad, anotaremos algunos topónimos encontrados en el mapa
Geográfico, y que tanto dicen de las tierras y las gentes que las
habitaron: Senda de la Olma, taina de las Campaneras, Las Carretas,
taina de las Carretadas, senda del Aylagar y El Espino, que con sus 1014
metros de altura, es el más alto de Fuentelárbol.