
San Esteban de
Gormaz, villa castellana de
3.567 habitantes, situada al oeste de la provincia de Soria, está declarada Conjunto
Histórico-Artístico, por Decreto de la Junta de Castilla y León 199/95, cuya
trascripción es del tenor literal siguiente:
"Debido a su importante romano, conserva, empotrados en los muros, restos
abundantísimos de epigrafía romana, funeraria y religiosa, y vestigios medievales de
iglesias y fortificaciones. Repoblada por el Conde de Castilla, Gonzalo Fernández, en el
912, fue una de las llamadas Puertas de Castilla, y durante el siglo X campo de numerosas
batallas por su singular importancia estratégica en la línea defensiva del Duero,
surgiendo como plaza fortificada, con un núcleo compuesto por un
castillo emplazado en la
cima de un cerro o colina, dominando la aldea civil, que se apiña dentro de sus propias
fortificaciones. San Esteban se configura por tanto como "burgo" que toma un
modelo de crecimiento orgánico, adaptado a la topografía del territorio: calles
principales interiores al recinto amurallado dispuestas longitudinalmente en la falda del
cerro, y vías transversales con acusada pendiente".
San Esteban, cuenta además con dos edificios declarados Bienes de Interés Cultural, la
Iglesia Románica de San Miguel, del Siglo XI, y la Iglesia de Nuestra Señora del
Rivero,
también románica, del siglo XII. La primera fue construida en 1081, lo que la convierte
en la primera iglesia románica porticada de la provincia y una de las pioneras de dicho
arte en Castilla y León. La segunda, es el templo de mayor devoción en la Villa, merced
a su venerada Virgen del Rivero.
El inmueble se ubica en un altozano que domina desde su pórtico toda la ribera del Duero
(de aquí su nombre). Se construyó en la primera mitad del siglo XII y fue ejecutado en
el mismo estilo y estructura que San Miguel.
La
Plaza Mayor de la villa tiene forma cuadrada y la integran un conjunto de edificaciones
porticadas. En la fachada occidental, encontramos el edificio del Ayuntamiento,
reconstruido recientemente. El inmueble fue levantado a imitación de otro que ocupó con
orgullo el mismo lugar en la Villa, desde 1629 hasta 1.966, año en el que, sin mucho
acierto, fue sustituido por otro más moderno y, a la vez, menos acorde con el entorno. En
1.994 la duquesa de Alba (condesa de San Esteban) inauguró el actual Ayuntamiento, que
devuelve a la plaza el esplendor perdido.
Destacan igualmente los soportales de la Plaza Mayor y alrededores, elementos catalogados
como de interés histórico o arquitectónico que deben ser protegidos, según se dispone
en el anexo de las Normas Subsidiarias Municipales de Planeamiento aprobadas en
1.995. Con carácter general, los soportales de la Plaza Mayor se caracterizan por
ser un lugar de encuentro y reunión para todos los vecinos, pero sobre todo para aquellos
que no tienen su domicilio en esta Villa.
El
Arco de la Villa, considerado como uno de los principales accesos actuales a la Plaza
Mayor, fue la puerta de entrada de la antigua muralla; en su parte posterior conserva un
escudo con las armas de Don Diego Y López Pacheco el Grande, que fuera conde de San
Esteban (1501-1529). Destaca, el Puente Medieval. Este largo puente de piedra que cruza el
Duero con sus dieciséis ojos es, sin duda, uno de los elementos que decisivamente marcó
la Historia de San Esteban de Gormaz, al ser uno de los pocos pasos que cruzaba el río
Duero en el medievo, la frontera entre los reinos cristianos y al Andalus. Seguramente se
fundamenta en otro de origen romano y que, merced a su importancia, ha sido continuamente
reparado y conservado por los sanestebeños a lo largo del tiempo, según las exigencias
del momento.
La Calle Mayor es el verdadero eje que articula no sólo todo el Conjunto
Histórico-Artístico sino también el primer ensanche de la Villa en su prolongación por
el Este. Atraviesa lateralmente la Plaza Mayor y continúa con las galerías porticadas en
dirección Oeste. A lo largo de la calle, se reconocen las casas más ilustres de la
Villa, con edificios blasonados con escudos pertenecientes a familias nobles. Destaca el
conocido Cuartel Viejo (utilizado como cuartel de la Guardia Civil en la primera mitad del
siglo). En su fachada, se reconocen, además del escudo, diversas lápidas romanas y un
sillar decorado visigodo.
Las fortificaciones han jugado un papel muy importante a lo largo de la historia, en la
forma de vida de las gentes que las habitaban. La fortaleza de San Esteban, islámica en
su origen y reconstruida por castellanos, fue calificada como "inaccesible a los
combatientes más audaces". La ubicación de San Esteban en la ladera Sur del cerro
está impuesta por el medio físico que sus primitivos habitantes aprovecharon al máximo.
Su situación en pendiente posibilita la defensa de la población que en ella moraba,
teniendo como último recurso protector la cumbre próxima.
Importante es también la ubicación del mercadillo semanal en el entorno de
la Calle Mayor, si bien su situación concreta es en la Placituela (Plaza Mola),
tratándose de un mercadillo con enorme vida comercial al que acuden semanalmente más de
veinte puestos diferentes y que incluyen, entre otros, los siguientes sectores:
alimentación (frutas y verduras), aceitunas, golosinas, calzado, ropa, cassettes
musicales, herramientas, flores, lámparas, juguetes, ...
La actividad comercial en este día de mercado es muy variada, ya que se desplaza la
mayoría de los habitantes de los pueblos que integran el municipio para poder realizar
sus compras.
Concluyendo. La situación topográfica de esta encantadora Villa, su hermoso puente
romano, su buena comunicación, junto con el mercado semanal, la riqueza de su suelo y el
trato afable y hospitalario de sus moradores hace que la pintoresca villa sea el centro
comercial e industrial de toda la comarca, que le guarda los honores y consideración de
hermana mayor.
© Juan Pablo Tejero
juanpablo@sanesteban.com

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