Artículos
  de Heráldica y Genealogía Soriana
   por Elena Labayen Berdonces (1)

     
elenalabayen@live.com
 

SOBRE EL APELLIDO SORIANO BERDONCES

 

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Las rutas de la repoblación y de la emigración

 

1-  Localización geográfica del apellido Berdonces:

El apellido Berdonces se localiza en la actualidad básicamente en Navarra (Tudela, Fitero, Corella, Citruenigo, Cascante, Pitillas, Castejón, Ablitas, Pamplona, Ansoain, Ribaforada, Mutilva, Orcoyen y Zizur Mayor, entre otras) y La Rioja (Cervera del Río Alhama, Aguilar del Río Alhama, Alfaro, Arnedillo, Arnedo, Valdegutur, Valverde, Calahorra, Murillo de Río Leza, Rincón de Soto, Haro, y Logroño), seguidas de Vizcaya, Barcelona, Guipuzcoa, Jaén, Álava, Zaragoza, Murcia y Soria, donde el apellido está en claro retroceso debido a la despoblación, en Los Campos, Las Aldehuelas, Villar del Río, Huérteles, San Pedro Manrique y Montaves, entre otras localidades, todas ellas del norte de la provincia muy cerca de La Rioja (2).

453 españoles lo llevan como primer apellido, y 488 como segundo, de los cuales 277 se localizan en Navarra, 146 en La Rioja, y 62 en Guipúzcoa. Por nacimiento encabeza la lista Navarra con 236 personas, La Rioja con 232, Jaén con 124 y Soria, con 68 (3).

 

2-  Hipótesis sobre la procedencia y origen del apellido:

Verdonces (4) es el nombre de un despoblado (5) cercano a Valdeprado (6), en el límite de la provincia de Soria y la Rioja Baja. Se trataría de un despoblado de época bajomedieval. El solar originario del apellido lo situamos por tanto en las tierras altas del nordeste de Soria, limítrofes con la Rioja Baja, (Yanguas, San Pedro Manrique, Santa Cruz de Yanguas, Oncala, Magaña, Valdeprado, Trébago, etc.), extendiéndose desde aquí por el extremo suroriental de La Rioja (Navajún, Cervera del Río Alhama, Aguilar, Valdegutur, etc.) y el sur de Navarra (Tudela, Fitero, Castejón, Corella, Cascante, etc.), territorios unidos desde antiguo por fuertes lazos de tipo histórico, económico y cultural (7). La trashumancia pudo haber sido en el pasado un importantísimo elemento de movilidad social. Sabemos que algunos ramales de la Real Cañada Soriana Oriental unían la Ribera Navarra con las sierras del sur de La Rioja y nordeste de Soria, de modo que los rebaños subirían en verano a las sierras riojano-sorianas, para bajar a invernar a las zonas bajas de La Ribera del Ebro. Igualmente parece que fueron numerosos los matrimonios entre yangüeses y cameranas, o entre sorianos y fiteranas. En opinión del profesor Alfaro Pérez (8), que ha estudiado los movimientos migratorios en el Valle Medio del Ebro en la Edad Moderna, la presencia actual de tantos Berdonces en el alto, medio y bajo curso del Alhama, así como en Tudela coincide con la ruta migracional de las sierras a los valles. La implantación del apellido en lugares alejados de su solar original como Jaén podría explicarse a partir de la crisis de la trashumancia. Algunos de aquellos Berdonces fueron trajineros, con gran movilidad por toda España. La posterior despoblación de las sierras y la emigración hacia los núcleos industriales han llevado el apellido a Barcelona, Vizcaya o Guipúzcoa.

Tenemos que pensar además que la actual división provincial data de 1833. En la Edad Media, todo el norte de Soria (Yanguas, San Pedro Manrique, Valdeprado o Cigudosa) perteneció a la Rioja (9). Posteriormente, gran parte de los territorios que hoy conforman La Rioja Baja y la zona de Cameros (Navajún, Enciso, Jubera, Aguilar, Cervera, Calahorra, Alfaro, etc.) pertenecieron a Soria que era una provincia enorme, que limitaba por el norte con Navarra y Álava y con Guadalajara por el sur (10). Es precisamente aquí, en la comarca de los Cameros Sorianos, en el límite con la antigua Merindad de Tudela, en donde localizamos el origen del apellido Berdonces, apellido relacionado sin duda con la trashumancia de la cabaña ovina y la trajinería. Por eso no resulta fácil determinar si se trata de un apellido soriano o de un apellido camerano.

 

3- Posible origen francés del apellido:

Estamos hablando de un apellido soriano o camerano, pero sin embargo, fonéticamente hablando, la terminación -ces del apellido puede explicarse como un plural formado sobre nombres extranjeros con una terminación extraña al castellano (11): -nts (*Berdonts), -ns (*Berdons) -nç (*Berdonç), -nz (*Berdonz), cuyo posible origen etimológico podría ser Berdontes o Berdones , con apócope o pérdida de la vocal final, fenómeno muy frecuente en el dialecto navarro-aragonés medieval de los siglos XII y XIII (12), por influencia del francés, resultando formas como Berdonts o Berdonz, que evolucionarán posteriormente al nuevo plural Berdonces. Estos patronímicos medievales acabados en –es suelen indicar el origen o procedencia de quienes lo portan. En este sentido, debemos tener en cuenta la presencia en Navarra y La Rioja, en los siglos XII y XIII, de gentes oriundas de ultrapuertos –entre ellos numerosos monjes peregrinos- procedentes de toda la Occitania, comprendida Gascuña, a través de las dos grandes rutas del Camino de Santiago (13), atraídas por los privilegios acordados por los monarcas (14).

Las variantes del apellido Berdonces, tales como, Berdón, Berdont, Berdonts, Berdons, Berdonc, Berdonz, Berdonce, Berdones, Berdonés, Verdonces, etc. dan una idea de todas las fases de la evolución fonética experimentada. Entre los patronímicos franceses de la zona de las Landas y el Béarn, de lengua occitana gascona-bearnesa (15), encontramos apellidos fonéticamente similares, tales como, Berdon, Verdont, Berdone, Berdoues, Berdoin, Berdos, Berdot, Berdoias, Berdoies, Berdoyes, etc (16). De hecho, el Abad de Berdones, al que hace referencia el Arcipreste de Hita en el Libro de Buen Amor, del siglo XIV (17), procedía de la famosa Abadía de Berdones o Berdona (en francés Berdoués), en Gascuña, próxima a Toulouse, en el sur de Francia, cuyos monjes, los berdones, llevaron a cabo la fundación de numerosas abadías cistercienses a lo largo del Camino de Santiago, entre las que cabe citar la de Fuentelmonje o Cántabos, en Los Llanos, en Soria, fundada por el monje Rodulfo, originario de la mencionada Abadía de Berdones o Berdons a instancias de Alfonso VI, en 1142, y que se considera una de las primeras fundaciones del Cister en España. Curiosamente, en el Monasterio cisterciense de Fitero (1141), existía una capilla de la Virgen de la Barda, que nos remite nuevamente al gascón bard o bart “humedal” (18).

 

4-  Acerca de la antigüedad del apellido:

Ya hemos aventurado la hipótesis de que el nombre Berdonces sea medieval y que guarde relación con los monjes verdones de Gascuña. El profesor Alfaro Pérez afirma que hay una mención a un caballero “Berdonces” en las Crónicas de la Batalla de las Navas de Tolosa de 1212. Y es que precisamente entre los caballeros francos que toman parte en dicha batalla, está precisamente el conde Céntulo de Astarac, en cuyo territorio se hallaba la ya citada Abadía cisterciense de Berdoués o Berdona. No sería por tanto de extrañar que hubiera acudido acompañado por el propio abad o monjes “berdones” de dicha abadía. Con anterioridad sabemos que monjes procedentes de esta misma Abadía de Berdona o Verduns fundaron en 1142 la Abadía cisterciense de Cántabos en Los Llanos (Soria). En 1297 el abad de Berdones visita el convento de Calatrava, en representación del abad de Morimond. En el manuscrito T del Libro de Buen Amor de hacia 1340, se hace referencia al Abad de Berdones, entre la comitiva que sale a recibir a Don Amor. En la zona que nos ocupa, en las inmediaciones de San Pedro Manrique, debió de existir hacia 1124 una bailía de templarios, y luego de la orden de Calatrava, orden fundada en 1158 por el abad de Fitero. Nos estamos refiriendo a San Pedro el Viejo o Sancti Petri de Yanguas (19). En todo caso, el lugar denominado Verdonces podría haber sido una encomienda religiosa. ¿Estaría aquí el origen del apellido?

Utilizado como apellido, estaríamos ante un apellido toponímico, que indicaría el lugar de origen o adscripción, tratándose de un territorio de señorío. Así lo encontramos documentado por primera vez en un documento notarial de Tulebras, localidad cercana a Tudela en Navarra, fechado en 1380, en el que interviene un tal Gil de Berdontes, en referencia a una deuda contraída con un judío de la misma localidad, hecho que recoge la revista Príncipe de Viana (20). Es posible que se tratase de una variante del apellido, en una época en la que se recuperan los grupos consonánticos al menos en los documentos: *Berdontes > Berdonts > Berdonç >Berdontes. La forma Berdonces sería una variante menos culta: *Berdontes > Berdonts > Berdonç> Berdonces (plural reconstruido). Esta misma evolución del grupo nt > z aparece documentada en las Glosas Silenses y Emilianenses, del s. XI, donde encontramos “anzes” en lugar del culto “antes”.

En el mencionado trabajo titulado “Corrientes migratorias del Valle Medio del Ebro en la Edad Moderna,” se afirma que en la primera mitad del s. XVII –coincidiendo curiosamente con la orden de expulsión de los moriscos de la zona- (21) se produjo un importante flujo migratorio castellano (riojano y soriano) hacia la Ribera de Navarra, a través de Fitero y que Los Berdonces de Valdeprado constituyen un claro ejemplo de ello (22). En la iglesia de Navajún, localidad riojana a escasos kilómetros de la soriana Valdeprado, existe una hornacina con la siguiente inscripción: “Esta imagen la trajo Juan de Berdonces. 1616” (23). En la cercana localidad soriana de Trébago, aparece el nombre de María Berdonces grabado en el dintel de una ventana. En esta misma localidad de Trébago, el apellido Berdonces está registrado en el s. XVIII según datos del catastro. Manuel Berdonces aparece aquí relacionado con el oficio de cobrador. Según el catastro del Marqués de la Ensenada de 1760, los Berdonces, como los Soria, Carrascosa, Barranco, Palacios, Vela y Las Heras estaban considerados como labradores propietarios de rebaños de ovejas en Aragón y Extremadura. Eran gente pudiente como lo demuestran los dinteles de sus casas y ejercían de administradores y mayordomos de familias nobles del pueblo. Lo mismo ocurre en el Libro de Nuestra Señora del Río Manzano en la misma localidad de Trébago, donde figura un tal Matheo Berdonzes entre los Mayordomos de la Virgen que reclaman la reedificación de la ermita en abril de 1760. En un acta del Ayuntamiento de Trébago de octubre de 1825, el apellido Berdonces figura entre los candidatos a ocupar cargos municipales (24). El apellido Berdonces también aparece registrado en la localidad navarra de Fitero a mediados del s. XVIII, donde figura Simona Berdonces Bermejo y su hijo Pedro Vicente Lagroba Berdonces.

Esto es lo que he podido encontrar en relación con el apellido Berdonces. En la mayoría de los casos las afirmaciones aquí recogidas no pasan de ser meras hipótesis de trabajo. Sin duda los archivos parroquiales y otros documentos antiguos podrían proporcionarnos un material mucho más amplio.

 

Notas:

1-  Elena Labayen Berdonces (San Sebastián 1949), es licenciada en Románicas por la Universidad de Zaragoza. Ha sido profesora de Fonética Histórica del Español y de Literatura Medieval en la Universidad de Deusto y Catedrática de Instituto. elenalabayen@live.com

2-  Información obtenida de las páginas blancas de Telefónica.

3-  Distribución territorial de los apellidos en España. Instituto Nacional de Estadística.

4-  La ermita de Sta. María de Verducea de Magaña guarda una gran similitud fonética con Verdonces. Parece tratarse de un locativo vasco-navarro muy antiguo "Verdonz-ea" (en el lugar de Verdonces), lo mismo que Magaña "Mahai-gaina" (sobre la meseta, en lo alto de la ladera, en lugar elevado), que nos llevaría a la época de la conquista de estas tierras por navarros procedentes del Reino de Nájera-Pamplona (¿siglos X, XI?).

5-  Los despoblados medievales surgen como pequeñas aldeas después de la Reconquista, a partir de los siglos XII y XIII. Solían ser explotados por los nobles o señores del lugar, como terrenos de pasto para el ganado trashumante. Muchos de los despoblados se producen a causa de la peste bubónica del siglo XIV. Además, En la zona existían en época medieval numerosas cuevas habitadas seguramente por pastores trashumantes (poblados trogloditas).

6-  Val de Prado, al igual que Matasejún, Castillejo de San Pedro y Valdenegrillos, habrían pertenecido a la Comunidad de Villa y Tierra de San Pedro de Yanguas (más tarde, San Pedro Manrique, después de 1383). Posteriormente, Ólvega y Cigudosa, y posiblemente Valdeprado, junto con Aguilar, Alhama, etc. habría pertenecido al Señorío de Cameros, con los señores de Haro primero, y posteriormente, tras la entronización de los Trastamara, y durante los siglos XIV y XV, con los Ramírez de Arellano y los condes de Aguilar, como un pequeño enclave riojano dentro de Soria. Siempre fue territorio señorial, en manos de la pequeña nobleza rural. Desde el siglo XVI, Val de Prado fue una aldea del Partido de San Pedro Manrique, dependiendo de la Parroquia de Santa María de la Peña, junto con Taniñe, Val de Negrillos y Val de Moros. Su iglesia es filial de la de Santa María de San Pedro Manrique, y está dedicada a San Pedro. Desde el punto de vista eclesiástico, Cigudosa y Valdeprado, así como la Tierra de Yanguas, San Pedro Manrique y Magaña pertenecieron a la Diócesis de Calahorra.

7-  En los siglos X y XI el valle del Alhama y el del río Cidacos, pertenecieron al Monasterio de Albelda, que poseía importantes rebaños trashumantes. El valle del Alhama fue lugar de paso entre el Valle del Ebro y la Meseta Castellana y estaba controlado por el castillo de San Felices y la torre vigía de Cigudosa. Su colonización se produjo desde el Monasterio de Fitero a partir del 1140, fecha de fundación. La repoblación del norte de la actual provincia de Soria se hizo desde Nájera y los Cameros (desde los monasterios riojanos de Santa María La Real de Nájera, San Millán, Valvanera, San Martín de Albelda, San Prudencio de Monte Laturce, etc.), propiciada por los reyes navarros, bajando por Yanguas, San Pedro Manrique, Magaña y Trébago. Lo atestiguan los nombres de las iglesias y ermitas (ver web del Ayuntamieto de Trébago). La repoblación de Ágreda se hace desde Yanguas y San Pedro Manrique.

8-  Francisco José Alfaro Pérez, Corrientes migratorias del Valle Medio del Ebro en la Edad Moderna, en Migraciones y movilidad social en el Valle del Ebro (ss. XVI-XVIII) de José Antonio Salas Auséns. Editado por la Universidad del País Vasco. 2006. Francisco José Alfaro Pérez es profesor de la Universidad de Zaragoza.

9-  En la Baja Edad Media (s. XIV y XV), Yanguas y San Pedro Manrique pertenecieron a los duques de Nájera (Manrique) y a los condes de Aguilar (Arellano); y Magaña, al Condestable Álvaro de Luna. Además, en esta zona habría posesiones de los monasterios de San Millán y Valvanera desde el s. XII.

10-En el s. XVI la Rioja estaba dividida en dos grandes partes. La Rioja Alta y Media dependía de Burgos, mientras que la Rioja Baja dependía de Soria. La Rioja en 1812 es soriana en tres cuartas partes de su territorio.

11-Vicente García de Diego, El dialecto navarroaragonés. Manual de Dialectología Española. 1946.

12-Algunos rasgos de esta lengua de los siglos XII y XIII serían: -NTS>-NTZ>-NZ; alternancia –TZ y –Z finales; confusión –S y –Z. Por tanto, Berdonts o Berdontz (de Berdontes) y Berdons (de Berdones) habrían confluido en Berdonz.

13-Existió un camino de Santiago desde Tudela, por Tarazona, Ágreda, Matalebreras, Fuentestrún, Trébago, Magaña, Valtarejos, San Pedro Manrique, Yanguas, Munilla, Jubera, por el cauce del río Cidacos. Se trata de la Ruta Mágica descrita por Aymeric Picaud en el s. XII. Es posible también que los peregrinos remontaran el Linares hacia Águilar y la Población, atravesando la sierra. En el norte de Soria, el Románico se llama con razón, Románico de Repoblación.

14-Desde la segunda mitad del siglo XII abundarán las menciones de francos en Alfaro, Arnedo, Calahorra, Nájera, Logroño y Tudela, entre otras. La mayor parte de los monjes y por supuesto todos los abades eran francos. En Navarra se habló gascón, siendo numerosos los documentos navarros escritos en lengua gascona desde 1225 hasta 1325. Muchos de estos documentos han sido estudiados por el profesor don José Luis Orella. Ciertos topónimos sorianos parecen demostrar esta influencia franca, tal es el caso de Cerbón (Abadía clunaciense de Cervon, en la Borgoña) y Berdonces (Abadía cisterciense de Verdon o Verdoues en Gascuña). Además hay que citar que los Reyes de Pamplona tuvieron numerosas posesiones en Gascuña, Aquitania, Béarn, etc. en los s. XI, XII y XIII.

15-El bearnés y el gascón son las dos lenguas románicas de la familia del occitano (langue d´oc) que se hablaban en Gascuña. Uno de los estudios realizados sobre esta lengua a través de documentos medievales de Estella o Fitero es del profesor Ciervide.

16-Noms de famille en langue occitane gasconne. www.gasconha.com

17-Arcipreste de Hita, El Libro de Buen Amor. Batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma.

18-En la actualidad se emplea el término “barthes” (Les barthes de l´Adour), con el mismo significado de” humedales” del río Adour a su paso por Dax.

19-Sería factible pensar en una penetración de monjes cistercienses, en el s. XII, remontando el cauce de los ríos riojanos hacia sus cabeceras en tierra soriana, procedentes de las abadías cistercienses de San Prudencio de Monte Laturce, Santa María de Rute, o del Monasterio de Niencebas, en Yerga. Todas ellas filiales de la Abadía de l´Escaladieu en el Béarn. ¿Acaso también de la cercana Abadía de Verdoués?

20-Juan Carrasco Pérez, El préstamo judío en Tudela a fines del siglo XV. Revista Príncipe de Viana, vol. 43, año 1982.

21-La expulsión de los moriscos, muy numerosos en la zona de Valdeprado y Aguilar, la ordena el obispo de Calahorra en 1610. Muchos de aquellos moriscos no abandonaron sus localidades, continuando con sus oficios de buhoneros o trajineros, e incluso esta zona atrajo a numerosos moriscos procedentes del alto valle del Alhama. Algunos adoptaron nuevos apellidos.

22-Aquellos Berdonces de Valdeprado serían gente humilde, hombres jóvenes y solteros que habrían bajado a Fitero a trabajar como criados y terminaron casándose con fiteranas viudas. (Por supuesto que este apellido no figura entre los linajes riojanos del Solar de Tejada, ni entre los doce linajes sorianos).

23-Página web del Ayuntamiento de Trébago. http://www.trébago.com

24-Página web del Ayuntamiento de Trébago. http://www.trébago.com

 

© Elena Labayen Berdonces
 
elenalabayen@live.com

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