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En
los Pinares Medios, al inicio de esa comarca antaño resinera, está enclavado
el pueblo de Quintana Redonda. Veinte kilómetros lo separa de la capital por
carretera y hasta el único tren que recorre parte de esta provincia soriana
se detiene en su estación, próxima al río Izana y la hermosa dehesa.
Su término municipal abarca diez Barrios y en uno de ellos, el encantador
pueblo de Monasterio, nació, hacia el 1500, Miguel de Antona, “Velasquillo”,
considerado bufón de Felipe II, quien, según el padre Zamora, significó
mucho más que eso, ya que fue predilecto del monarca y buen servidor en la
Corte, lo que le valdría el ser recompensado con mayorazgo con posesiones en
Quintana y pueblos de alrededor.
Tiene una magnífica dehesa, el palacio de los González de Gregorio, una
panadería con elaborados propios de lo que se hace con talento, al igual que
el alfar de Evelio, de donde salen preciosos cántaros negros, para que se
mantenga el dicho de que “en Quintana Redonda, los cantareros, hacen de
tierra roja, cántaros negros”. Hay dos bares, piscinas, varios lugares de
recreo en mitad del pinar y junto a las fuentes que manan en el monte, y un
edificio dedicado a escuelas a donde acuden los niños que todavía residen en
los pueblos de alrededor, pocos en realidad, como en toda la provincia,
triste y ayuna de chiquillos. Hubo hasta fechas relativamente recientes un
taxidermista, cuando estaba permitido ese oficio, en la plaza, una industria
textil y ahora se trabaja en plan casero-industrial la chacinería.
En Quintana Redonda los jóvenes tienen interés por hacer cosas que atraigan
los ojos del visitante, de los habitantes de otros lugares de la tierra
soriana, por eso, en el edificio de las escuelas, anejo a las aulas viejas
que tal vez algún día tendrán alguna utilidad cultural o recreativa, han
organizado una exposición fotográfica que recorre la vida y actividades de
varias generaciones de quintaneses. Los organizadores del evento han sido
Pascual Borque y Felipe del Olmo, de la Asociación Cultural “El Cántaro”,
pero todos han colaborado de una u otra forma para conseguir que la
exposición llegue a buen puerto.
En paneles centrales y en las paredes de una gran sala han colocado las
fotos y, debajo de ellas, textos de algunos autores que recordaron a
Quintana Redonda en sus escritos: Antonio Machado, Celestino Zamora,
Pérez-Rioja, Carmelo Romero y otros, además de jóvenes que quieren estar
presentes con sus textos en la actividad, como Modesto Fernández con su
poesía “En piedra e hierro”.
El visitante podrá conocer a través de esta muestra cómo era la vida en un
pueblo soriano y el entorno donde las vidas se desarrollaban. La fuente que
estuvo ubicada donde con posterioridad se levantó el frontón demolido hace
unos años, y de la que ya sólo queda la foto sepia y el recuerdo de los
mayores que morirá con ellos. Lo mismo puede decirse de las antiguas
piscinas, de la fábrica de galletas “redondas y cuadradas las hacían”, que
nos dirían mientras contemplábamos las fotos, o de la fuente que luego fue
sustituida por la de “Los enamorados”, y que primitivamente sirvió para el
ganado abundante que discurría por la zona. Abundan las fotos de estudios de
familias completas, o madres con hijas, padres con hijos, festejos en
general y especialmente taurinos. Por allí aparece una vieja panadería,
cántaros, aperos de labranza, labores agrícolas, muchachos vestidos de
militares para “servir a la Patria”, Evelio en su alfar, medios de
locomoción, como la Vespa y “los italianos”, en las fotos 316, 317 y otras,
que residieron en Quintana durante parte de la Guerra Civil.
Junto a las fotos aparece algún documento antiguo, como una fotocopia de la
multa que les pusieron a unos jóvenes en víspera de la Navidad de 1955 por
“cantar canciones de letra no muy correcta”.
No todas las fotos están expuestas, sobre unas mesas hay otras que el
espacio no ha permitido colgar pero que pueden verse tranquilamente
sentados, mientras se piensa qué escribirles a estos jóvenes emprendedores
en el libro de visitas, para animarles a seguir trabajando por su pueblo.
Isabel Goig
Israel Lahoz
Quintana
Redonda
Centro
Temático de la Cerámica Tradicional |