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Habitantes
censados:
75. Altitud: 1.145.
Villa.
Ayuntamiento propio.
Acceso:
puede accederse desde San Pedro Manrique o desde Matalebreras, pero el
camino más directo es: por Almajano hasta Magaña, y desde ahí, por la
carretera que conduce a San Pedro Manrique. Kilómetros: 42.
Gentilicio:
fuentinos o fontenses. Apodo: los de la plaza hueca.
Industria:
trigo, cebada, centeno, avena; girasol. Ganado lanar y porcino.
Flora y fauna:
roble y encina. Romero, espliego, jara, tomillo, saúco, té, manzanilla,
ruda. Jabalí, corzo, zorro, lobo, conejo, liebre, codorniz, perdiz, paso
de palomas. Discurre el río Monte, afluente principal del Alhama.
Fiestas principales:
segundo domingo de septiembre, en honor del Santo Cristo. Sábado
siguiente al Domingo de Calderas de Soria, Santa Isabel.

Otras
fiestas y tradiciones:
conservan activa la cofradía de San Sebastián, en cuyo honor bendicen
los campos el 3 de mayo y meriendan los hermanos, siendo uno de los
poquísimos lugares de la provincia en que nos hemos encontrado que las
mujeres también acuden a celebrar el ágape. A la quema del Judas, aquí
también le acompañaba la Judesa; todavía mantienen los niños algunos
años la quema, aunque como rito anual se ha perdido. Por Santa Bárbara y
la Purísima Concepción encendían hogueras. El día de la fiesta principal
del Santo Cristo pingaban el mayo y lo tiraban la víspera de la Virgen
del Rosario. También han perdido la costumbre del 29 de septiembre, día
de San Miguel: esa fecha llamaban a concejo a los vecinos y se subastaba
públicamente la limpieza de las calles, el semental de cerdas, el horno
de poya y el cuidado de las cabras; después bebían en comunidad el vino
que regalaba el ayuntamiento. Pagaban el piso y las entradas a mozo y
vecino. En lugar de albadas llamaban serenatas a las canciones de bodas,
a cambio de ellas, los cantantes recibían de los novios o su familia
pan, un decilitro de vino y algo de dinero. En Fuentes de Magaña a las
hacenderas las llaman veredas. Y a enramar a las mozas en la Pascua de
Resurrección, lo denominaban aleluyas, que en la mayoría de los casos se
trataba, no de ramos de árboles, sino de postales y papeles dorados y
plateados, escritos.
Guiso típico:
cenceña; caldereta; migas y patorrillo (menudillos del cordero
guisados).
Generalidades:
Iglesia de la Inmaculada Concepción. Ermita de San Sebastián. Conservan
el rollo, que llaman horca, en el paraje del mismo nombre, con dos
picotas. Aseguran que existen por el término ruinas de castros
celtíberos, y restos de edificación en el paraje de "La Mora".
Mantienen en la actualidad:
centro social, bar, tienda y farmacia. Y hemos de destacar el entusiasmo
de los habitantes de esta villa por mantenerla cuidada y las casas
perfectamente restauradas.
©
Isabel y Luisa Goig, Soria pueblo a pueblo