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TRAS LOS ORÍGENES DE LA ARQUEOLOGÍA SORIANA

Juan Antonio Gómez Barrera

Edita: Diputación Provincial
Maqueta e Imprime: Imprenta Provincial de Soria
Soria, 2014

 

 

El autor, nacido en El Royo, es catedrático de Geografía e Historia del IES Castilla, doctor en Prehistoria y académico correspondiente por Soria en la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona. Conocido por sus trabajos de Arte Rupestre, es autor de varios libros y un centenar de artículos de esa temática entre los que destaca, sin duda, los dedicados a las pinturas esquemáticas del Monte Valonsadero. Últimamente, sin olvidar esos orígenes en la investigación, se ha centrado en los estudios historiográficos y, básicamente, en la realización de una extensa y exhaustiva biografía del principal arqueólogo soriano, D. Blas Taracena Aguirre. (De la solapa). 

“(...). Del futuro estudio de Gómez Barrera [sobre Blas Taracena], se nos ofrece ahora como adelanto el capítulo introductorio a la tarea del biografiado. Una historia que se inicia en 1788 con la publicación de la Descripción histórica del Obispado de Osma, obra de Juan Loperráez Corvalán, y se cierra el 18 de septiembre de 1919 con la inauguración del Museo Numantino por el rey Alfonso XII. Gómez Barrera presenta exhaustivamente con el apoyo de una ingente documentación entre la que destacan el empleo minucioso de la prensa de la época -plasmado en los apéndice documentales que acompañan el texto- y el dominio de los fondos documentales de los archivos, tanto sorianos como estatales, las diferentes fases de la investigación arqueológica erudita en la provincia. Así, son reseñados los trabajos de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la Provincia de Soria, dependiente de la Real Academia de la Historia; la tarea pionera y no siempre reconocida del ingeniero de caminos Eduardo Saavedra, descubridor de las ruinas de Numancia y especialmente del trazado de la red viaria romana en el territorio; las excavaciones del marqués de Cerralbo en los yacimientos paleolíticos de Torralba y Ambrona; la vindicación de la investigación en Numancia tras la crisis de 1898 como referente para el rearme ideológico de España tras la pérdida de las colonias; los intentos de Ramón Benito Aceña y otros eruditos locales por fijar la memoria de la resistencia numantina frente a la expansión de Roma en el siglo II a. C. mediante la construcción de un monumento en Garray inaugurado en 1905; los trabajos del conde de Romanones y de Narciso Sentenach; y las aportaciones realizadas por Juan Cabré en el Catálogo Monumental de la Provincia de Soria. 

Pero entre todas las aportaciones destaca el análisis minucioso que Gómez Barrera realiza de las excavaciones de Adolf Schulten y Constantino Koenen en el solar numantino como en los campamentos romanos erigidos durante las campañas y asedios contra la ciudad, contrastando documentos, noticias de prensa y obras de síntesis anteriores para fijar la realidad de una polémica científica con tintes nacionalistas e incluso xenófobos que se prolongó en Soria más de veinte años y en la mente del profesor Erlangen durante toda su vida al considerar que, pese a los honores que le fueron concedidos, no se habían valorado suficientemente sus aportaciones a la arqueología española. Como si un remedo del enfrentamiento entre Mozart y Salieri se tratara, se analiza la figura del abad Santiago Gómez Santacruz, el gran detractor de Shulten y defensor del trabajo desarrollado por Saavedra y la comisión de las Excavaciones de Numancia, cuya influencia marcó en gran medida la visión contemporánea del yacimiento hasta 1919, una polémica a la que no serán ajenas otras figuras clave de la investigación arqueológica del primer cuarto del siglo XX como José Ramón Mélida y los intelectuales sorianos, divididos entre partidarios y detractores del investigador alemán. Gómez Barrera no juzga apriorísticamente los hechos, sino que expone minuciosamente los argumentos de unos y otros, analiza las causas y extrae las lógicas conclusiones.

(…).

El estudio de Gómez Barrera, a la espera de “su” Taracena, muestra con claridad meridiana la importancia de la historiografía de temática regional y local para el conocimiento del desarrollo de la ciencia en España, una problemática que tiende a obviarse o a ser considerada en muchos casos como menor, pero que trabajos como el presente demuestran no sólo su validez sino su trascendencia en la construcción del conocimiento sobre la Historia de la Ciencia en España”.

(Del prólogo de Francisco Gracia Alonso. Catedrático de Prehistoria, Universidad de Barcelona. Vilanova i la Geltrú, 1/4/2014). 

El libro está dividido en cinco capítulos, más la presentación del presidente de la Diputación de Soria; prólogo; fuentes y bibliografía; índice de figuras, cuadros y documentos; e índice onomástico. La portada es de Alfonso Pérez Plaza, a partir de una fotografía de Aurelio Rioja de Pablo publicada en “Nuevo Mundo” (número 298, jueves 19 de octubre de 1911) en la que se retrata a José Moreno Carbonero tomando un apunte para un cuadro de las ruinas en Numancia.

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Otros libros de Juan Antonio Gómez Barrera:

De arqueología soriana
El Ateneo de Soria. Medio siglo de cultura y reivindicación social
Una señorita llamada Numancia y otros textos del papel

 

 

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