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El doctor Juan
Manuel Ruiz Liso, patólogo, es una autoridad sanitaria, no sólo en
nuestra provincia, también fuera de ella, e incluso de las fronteras
nacionales. Su dedicación, sobre todo, al estudio de la incidencia y
causas del cáncer en Soria, le ha hecho penetrar también en otros
vericuetos de esta tierra, a veces relacionados y otras no, con esa
enfermedad todavía tan temible.
Viene a unirse
el doctor Ruiz Liso a una nómina de galenos humanistas de esta tierra
nuestra, de la que son referentes don Mariano Íñiguez y el doctor Calvo
Melendro, por citar sólo a dos de ellos. Las obras de Ruiz Liso pueden
ser inscritas dentro de la literatura científica divulgativa.
Nos ha hecho
llegar Juan Manuel parte de su obra, no ya interesante, que también,
sino incluso fundamental para conocer, entender y evitar en lo posible,
la aparición y, si eso fuera imposible, el camino a recorrer para curar
el cáncer.
Todas estas
publicaciones están editadas bajo el auspicio y/o colaboración, de la
Fundación Científica Caja Rural de Soria, de la cual es director Juan
Manuel Ruiz Liso. Colaboran también otras entidades sobre las que recae
la misión de velar por el bienestar de los habitantes de esta tierra.
“Salud y Dieta Mediterránea Castellano-Leonesa”
Es,
como él mismo indica en la introducción, una monografía que se
corresponde en gran parte con una charla/conferencia que el autor
divulgó durante unos años por la comunidad autónoma. En ella puede
encontrarse todo aquello que es necesario conocer sobre los alimentos:
composición, nutrientes, bondad o no de su ingesta… Todo ello analizado
desde el punto de vista de la historia, de la economía, de los productos
que las comunidades del Mediterráneo –al que pertenecemos- generan, de
la salud y de la enfermedad y con valiosos consejos que llegan de un
reconocido especialista en temas de salud.
Podría pensarse
que estamos escribiendo de un libro para especialistas, pero es todo lo
contrario: una publicación amena, a la vez que muy útil, capaz de
enganchar al lector como una novela. Como ejemplo de lo que decimos,
léase el “Decálogo de la dieta y cultura mediterránea”:
1.- Tomarás
aceite de oliva todos los días de tu vida.
2.- El pan y los cereales no olvidarás.
3.- La fruta acompañará tus comidas.
4.- Ensalada a diario comerás.
5.- Hortalizas, verduras y legumbres combinarás.
6.- Sin pescado no vivirás.
7.- Diariamente leche beberás.
8.- No excederás el consumo de grasas saturadas.
9.- Laborables y festivos caminarás.
10.- Siempre compañía procurarás.
Estos diez
mandamientos se resumen en dos: “Amarás la Dieta Mediterránea como a ti
mismo, y al prójimo transmitirás sus beneficios.
Estudios
científicos
Tanto
el “Atlas descriptivo del cáncer en Soria 1950-1999”, como
“Salud y estilo de vida de los sorianos a comienzos del siglo XXI”
(dedicado “En el recuerdo vivo y permanente de Avelino Hernández”), son
estudios científicos elaborados en colaboración de compañeros del Dr.
Ruiz Liso. Para el primero contó con la ayuda de María Ascensión García
Pérez y el doctor Enrique Delgado Ruiz (atención primaria); del doctor
Valentín del Villar Sordo (atención especializada); de los doctores
Teresa Ramírez Gasca, Celia del Agua Arias-Camisón, Francesc Felipo
Berlanga y Agustín Vaillo Vinagre (patología diagnóstica); Juan Ruiz
García (revisión de textos, tablas, etc.) y Nuria Guerrero de Blas
(administrativo).
Para
“Salud y estilo…”, fue ayudado por Juan Ruiz García, María Ascensión
García Pérez, José Reyes López y Nuria Guerrero de Blas. Esta
publicación, editada en 2005, y realizada con la base del trabajo de
campo, aporta al final un modelo de encuesta que puede ser cumplimentado
por el lector a fin de que se pueda seguir investigando sobre nuestra
salud.
Parece ser que,
en vista de las respuestas, los sorianos nos alimentamos bien, a
excepción de la ingesta de leche y fruta fresca, algo deficitaria en
comparación con otras zonas de la península.
“Amor, humor y dolor en la Residencia”
-25 años después-
El
pasado 2005 se cumplía el veinticinco aniversario de la puesta en marcha
del Hospital del Insalud, conocido, desde siempre, como la Residencia.
Con tal motivo, Juan Manuel Ruiz Liso recopiló en un libro parte de las
numerosas anécdotas que le ha tocado vivir y presenciar a lo largo de
estos años. Así lo refiere el prologuista, José Antonio Martínez Peña:
“En el presente libro, su autor, el Doctor Ruiz Liso, hace un relato
ameno sobre la vida de la sanidad provincial en estos últimos cinco
lustros. Utiliza el edificio de la tanto tiempo llamada “Residencia”
como narrador privilegiado de numerosos eventos para que, de una forma
simpática, sea del agrado de los que lo leyeren; evitando, lo que es de
agradecer, haber echado mano de la usual y fría Memoria, o Memorias de
Memoria, que si bien hubiera resultado más cómodo, sería más opaco y
pesado, menos placentero. Hábil profesional en desmenuzar tejidos y
estudiarlos al microscopio, hace que el edificio narrador emule en lo
posible al autor y desentrañe el tiempo pasado, escudriñando la historia
vivida y permitiendo que las lupas de este singular aparato truequen los
aumentos en espejos que reflejan al autor en lo pasado y a éste en
testigo de los años ya vividos, permitiendo en ocasiones que la imagen
se distorsione lo justo, sin llegar a lo esperpéntico”.
Otorgándole voz
a la propia Residencia (“Hijo del INP, adoptado por el INSALUD y ahora
por el Sacyl”), el autor va explicando la historia de este pequeño
complejo sanitario, volviendo los ojos hacia la historia de otros que le
antecedieron y de los médicos que por aquellos años se ocupaban en
cuidar la salud de los sorianos: doctores Íñiguez, Calvo, Sala de Pablo,
Susín padre e hijo, y tantos otros.
Por esta
publicación aparecen los casos con más repercusión social: el síndrome
de la colza entre ellos y destacando, el del angiógrafo digital, que en
1984 ocupó no pocas páginas de los periódicos por la actitud luchadora
de algunos médicos, entre ellos Manuel Jimeno Esteras. Los logros
obtenidos mediante la huelga de 1995, los fallecidos compañeros de la
Residencia, las anécdotas, una muestra, pues seguro que son
innumerables. Y los días más tristes, en julio de 2000, cuando un
accidente de autobús en Golmayo se cobró la vida de tantos adolescentes.
Isabel Goig

Artículo sobre la
Fundación del Dr. Ruiz Liso para nuestro web
Fundación Científica Caja Rural de
Soria
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